En "The Dreaming" los sueños de Kate Bush son hermosas pesadillas; pasa de ser una inocente chiquilla a la loca mujer de los bosques, su voz ya no pretende trasmitir ese tacto aterciopelado, sino ser la cuentacuentos atada con cadenas, donde vocifera desgarradoras historias sobre Vietnam o junto con los los aborígenes en Australia baila en la oscuridad.
En cada relato nos acercamos a este ser atormentado, y en ocasiones invoca a Houdini, esperando el momento para ser liberada.

