miércoles

TUXEDOMOON, “THE GHOST SONATA” (1991)


Nos atrevemos hoy con uno de esos grupos que por el respeto que despiertan, por la intensidad que imprimen, sabemos a priori que las palabras no bastarán para presentarlo, como tantos otros por otro lado. El disco en cuestión, The Ghost Sonata, se sitúa en la segunda década de vida de esta banda que, aun siendo Californiana podemos afirmar esta empapada del existencialismo europeo de postguerra, del impresionismo musical de Debussy e incluso Erik Satie. Con un tratamiento electrónico realmente audaz y demostrando que si hay que complacerle a alguien es a las musas y a nadie más, no nos defraudará esta obra inquietante, flotante, sostenida por arreglos soñolientos y dolidos, donde los sintetizadores se alían con el flujo del inconsciente, las voces susurran, recitan, conversan. Una obra para oídos intrépidos que conviene escuchar como un solo movimiento.

Ghost Sonata




domingo

YVES KLEIN

Un habitual entre nosotros
search and destroy

martes

KING CRIMSON, “RED” 1974



Monta en el coche en un día lúgubre y lluvioso, y antes de conectar los limpiaparabrisas pon este disco, escuchando los primeros guitarrazos mientras sobre la luna una cortina de agua nos envuelve como una crisálida maldita. Arranca y arrójate a la autopista y déjate seducir por el suicidio, a toda velocidad mientras camiones y otros vehículos van quedando atrás envueltos en vapor de agua y luces opacadas por la tormenta. La mejor manera de dirigirse a ningún lugar, o tal vez a un final repentino de la carretera, en una hermandad motorizada a la manera Mad Max: como loco pisando a tope cada vez que el bajo distorsionado y la guitarra revientan las notas.

Una brutalidad al rojo vivo.

RED